‘Smart cities’: la innovación público-privada que transforma las ciudades
By Julio González, Sales Director, Spain
Este artículo fue publicado originalmente por eleconomista.es. Consulta el artículo original aquí.
En la última década, el concepto de smart cities se ha asociado con robots de reparto o escenas futuristas de la vida urbana. Sin embargo, la madurez del sector nos ha enseñado que una ciudad no se vuelve inteligente por acumular tecnología, sino cuando consigue que todos esos sistemas estén conectados y funcionen de manera coordinada. Y es que, el verdadero reto es la creación de esa infraestructura sólida, basada en redes de conectividad de alta capacidad, para que recopile datos en tiempo real y los convierta en decisiones que impulsen la movilidad, la sostenibilidad, la seguridad y los servicios públicos, todo a beneficio de sus habitantes.
España atraviesa precisamente ese punto de inflexión estratégico. Prueba de ello es el enorme interés despertado por la convocatoria RedCyTI para impulsar ciudades y territorios inteligentes, que duplicó su presupuesto inicial, ante la gran cantidad de solicitudes. Y es que las ciudades españolas han asumido que la transformación digital ya no es una opción, sino una prioridad estratégica para atraer inversión y responder a los nuevos retos urbanos mediante la colaboración público-privada.Referentes como Málaga, consolidada en el informe IESE Cities in Motion 2026, demuestran que la innovación urbana no es patrimonio exclusivo de las grandes capitales globales.
Europa ofrece más ejemplos de cómo la conectividad puede transformar ámbitos tan distintos como la inclusión social, la sanidad o la movilidad. Como el caso de Sunderland, en Reino Unido. Sunderland ha desplegado una red 5G e infraestructura IoT en toda la ciudad que entre muchos casos de uso está aumentando la agilidad de la cadena de suministro con vehículos autónomos; desplegando tecnologías de asistencia para personas vulnerables; y anticipando problemáticas derivadas del clima o del tráfico por medio de sensores para una mejor planificación de las actividades de peatones y transporte activo. Esto le ha permitido ganar los People’s Choice Award en los Digital Leaders Impact Awards, y ser finalista en los Premios Mundiales a las Ciudades Inteligentes. Y el resultado va más allá de los premios y la tecnología: la creación de 22 Centros Digitales en zonas vulnerables permitió acercar las herramientas digitales a más de 200.000 ciudadanos y combatir la brecha digital.
Otro ambicioso proyecto es Roma 5G. Con él se muestra cómo se puede convertir a una de las ciudades más visitadas y ancianas del continente en una de las ciudades inteligentes más conectadas y sostenibles de Europa. Para ello, se ha desplegado una infraestructura 5G compartida en su red de transporte público que permitirá mejorar la gestión de la movilidad, optimizar los servicios urbanos y responder mejor a retos como el turismo masivo. De hecho, Roma ya ha sido reconocida por su innovación y transformación urbana como la Ciudad Inteligente de 2025 por los Premios Mundiales a las Ciudades Inteligentes celebrada en el Smart City Expo World Congress (SCEWC).
Proyectos como el del metro de Londres donde se ha desplegado una red de conectividad avanzada que actúa como la columna vertebral 5G de la ciudad bajo tierra. De este modo, garantiza cobertura móvil de alta velocidad de forma ininterrumpida para millones de pasajeros en estaciones y túneles, y establece la infraestructura necesaria para activar casos de uso críticos en tiempo real, incluyendo servicios de emergencia por personal calificado.
Ninguno de estos estos casos de éxito ha sido posible de forma aislada. El desarrollo de una verdadera smart city exige, la consolidación de asociaciones público-privadas. Las autoridades locales poseen el conocimiento normativo, la visión social y las necesidades de sus ciudadanos; por su parte, la iniciativa privada aporta el músculo tecnológico, la capacidad de inversión y la experiencia técnica.
Solo a través de este trabajo conjunto, donde los expertos privados co-diseñan soluciones de conectividad a la medida de los desafíos públicos, es posible desplegar redes neutrales, eficientes y preparadas para el futuro. La Administración pública marca el rumbo; el sector privado construye la infraestructura que lo hace posible.
La inteligencia urbana, por tanto, no se valida por la mera instalación de tecnología, sino por la capacidad de conectar esa tecnología con las necesidades humanas. El éxito radica en construir redes e infraestructuras digitales que hagan a las ciudades más eficientes, sostenibles y preparadas ante las emergencias.
Julio González cuenta con 20 años de experiencia en telecomunicaciones, conectividad del hogar y liderazgo comercial a través de Europa y América Latina. Es country manager de Boldyn Networks en España, compañía que diseña, construye y mantiene infraestructuras de red avanzadas en los ambientes más complejos. Esto incluye grandes sistemas de transporte, aeropuertos, centros industriales y ciudades inteligentes.
